Llevo bastante tiempo meditando sobre genética, sobre su herencia, sobre su futuro y posibilidades. Hace un tiempo que veo el futuro del arquitectura muy vinculado a este primer principio o arkhé, la alteración genética. La morada del hombre ha de ser una extensión de su pulsión vital y manera de vivir, y no sólo eso, sino que ha de nacer y permanecer en el tiempo de una forma orgánica, como el propio hombre. Estoy hablando de la creación de estructuras arquitectónicas orgánicas alteradas genéticamente en laboratorios, de forma que pudiéramos tener edificios en planta 100% orgánicos. Algo así como helechos gigantes que sirvieran de estructura fundamental y a los cuales pudiéramos ir añadiendo los elementos secundarios de construcción. Estoy hablando de crear moradas para el hombre desde los laboratorios, la vinculación entre el arquitecto, el biólogo y el ingeniero industrial especializado en diseño genético es total por tanto. Estaríamos hablando de nuevo de los orígenes, de los principios y ahí convergería de nuevo todo para un nuevo futuro en la arquitectura, la construcción limpia y ecológica y el arte. Edificios vivos, plantas y árboles vivienda modificados genéticamente al servicio del hombre y de la naturaleza. Volveríamos a la idea romántica de Rousseau de ese hombre que vuelve a la naturaleza pero desde una perspectiva avanzada de uso de la ciencia y última tecnología desde dentro de la naturaleza, alterándola, modificándola para la mejora del ecosistema y de la vida del hombre. Veo estos edificios planta/árbol/helechos como una base, como lo que puede ser la base de las pizzas pero arquitectónicamente. Los cimientos serían una nueva clase de planta edificio.De esto es de lo que estoy hablando. A partir de ahí habría que pensar en una segunda fase modular de finalización en la que pudiéramos diseñar cada una de las plantas, el suelo, las habitaciones, las ventanas, etc, etc...En una primera fase estaríamos hablando de esa base constructiva, en una segunda fase ya sí se podrá generar cada uno de los detalles genéticamente.
Por qué no? Veo como crecen los helechos, su asombrosa y perfecta arquitectura de rapidísimo crecimiento y pienso que el desafío está ahí. A escala. Como todo en la historia de las ideas y los descubrimientos del hombre, que como muy bien decía Protágoras "el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son...y de las que no son, en cuanto que no son"