Vamos a ver. Si aceptamos que somos un país de funcionarios en que llegar a conseguir un puesto en la administración se convierte en una especie de sueño dulce del 90% de la población activa de este país, yo me pregunto ¿no sería mejor otorgar y conceder todas las plazas o si no todas una gran mayoría de ellas a personas con algún tipo de discapacidad como la del anuncio de La Caixa?
Personas, que como bien dice el protagonista del anuncio, han tocado techo, han alcanzado su fin y se sienten realizados llegando puntuales al trabajo y no sintiéndose diferentes.
Bien, sigamos por ahí, concedamos la oportunidad a esas personas para que sean funcionarios...
pero al resto...NO!!!
Zanjemos la impostura de querer ser funcionario como seguro vitalicio contra el desempleo, como zafia hamaca doméstica para emboscados de ínfima ralea moral que a mediodía bajan a tomar café y se les ve con las bolsas de la compra por los ascensores del Ministerio de Cultura.
¿Alguien cree que una persona con discapacidad podría ejercer algún tipo de picaresca, de robo, de impostura en su puesto de trabajo, de engaño a esa figura nebulosa llamada Administración de Estado? NO
Y como estoy convencido de que la mayor parte de los puestos de la administración no cualificados podrían llevarlos a cabo personas con algún tipo de discapacidad, reitero mi propuesta al Ministerio de Trabajo:
MENOS LISTILLOS Y MÁS DISCAPACITADOS EN EL CUERPO DE FUNCIONARIOS.
Transquijotadas
Hace 5 meses

