domingo, 31 de enero de 2010

Nosotras-Pájaros que quedan

"Il-y-a des Oiseaux femmes qui restant"

Es de mañana. Entra el viento y el rocío por el portalón de tu ombligo. He vuelto a olvidar pedirte permiso para perpetuar esta pillería, esta especie sin fe. También olvidé planear una vida más próspera entre otros pechos. Emigrar cuando ya te conocía y una mirada muda lo adivinó todo. Cada detalle de tu sepultura.
Nosotras.Vosotras. Pájaros que quedan. Cuervas divertidas. Curvas obsesivas. Aliadas del A-Ver-No. Demoledoras contradicciones. Incontestables puertas sin una sóla línea recta. Faldas rajadas en el desván. Tacones asesinos en el salón.

Sibboleth, fértil Sibboleth!
Madre Sibboleth a la que no puedo olvidar
Madre Siboleth que me hace permanecer en este desastre de fuegos artificiales. En este caos de barro, purpurina y violencia arrebatadora. Grieta Madre que me hace desaparecer. Grita y hace desvanecer todo lo cercano y familiar.

Pájaros que no están informados. Pajaronas ebrias de alegría y lujuria. En la cima de un ciprés o en el fucsia de un neón. Lady Chanel. En la parada del bús. Guardando tu curiosidad en el Banco de los Genes Irrevelados.

Secuestradoras del misterio militar que tiene el rumiar.
De aguantar el embate del pequeño suicidio de este instante tembloroso

Pájaros mudos, elocuentes, tartamudos, Amarillos.
Pajaritas empapadas de delirio.
Pájaros, Nosotras. Lágrimas en llamas, pequeños ángeles videntes, condescendientes, olvidadizas.

De ese rugiente Ferrari que nos quiere hacer madres.

miércoles, 20 de enero de 2010

Hablar de Haití y luego del campeón del Dakar

Algo está sucediendo desde hace mucho tiempo con la noticia, con las noticias.
Algo que es perverso y diabólico y que hace que un muñeco presentador de telediario abra la boca y largue con el mismo rictus la sacudida de un terremoto con miles de muertos para acto seguido, anunciar la victoria de Carlos Sainz en el Dakar.
Una vez finalizada la noticia del ascenso de Sáinz a la cumbre del deporte...el tiempo para mañana, el hombre del tiempo...y todo en menos de 7 minutos....en algo mucho más potente que un archivo comprimido unzip, esto es un supositorio cuadrangular permanentemente activo!!!!

Quién demonios es capaz de ver las noticias sin vomitar, sin sentirse culpable, sin sentirse eufórico, sin tropezar con los pinchos del tenedor contra las mejillas?
Qué le han dado a estos periodistas para ser capaz de decir tantas cosas de la misma manera?

Ortega hablaba de la deshumanización del arte, bueno, está bastante claro que ahora estamos en la deshumanización de la comunicación o en la polimórfica insensibilidad del espectador.

Vomitar, reir y callar.

martes, 19 de enero de 2010

¿Qué clase de corazón reclamaría sobre lo que el hombre elige?

El martes me fui a un bar de Rock&Roll en Betanzos. Al Gales. Poca gente. En la esquina hablaban de planes teléfonicos. Había dos sudacas brasileñas con los ojos saltones. El dueño tenía a su hijo recién nacido al otro lado de la barra, con el capacho y la madre en chandal sonriendo.

Sólo me podía fijar en la televisión y en la pantalla de mi móvil. Repasar de arriba a abajo la guía de contactos para confirmar que no había nadie a quien poder llamar me hacía repetir la operación una y otra vez.
Bertrand Rusell pensaba que una buena prueba de que ibas a encontrar manzanas podridas, era encontrar manzanas podridas al principio de la cesta.
A mí me suele parecer exactamente lo contrario. Basta que sea así para que crea que debajo estarán las buenas.

¿Qué clase de corazón reclamaría sobre lo que el hombre elige?

Eso me pregunto yo.
Eso me estaba preguntando hasta que linda laura inició sesión.

jueves, 7 de enero de 2010

La Kema

Turbas de ahorradores chacales y perras viejas revuelven trapos y lencería fina cometiendo su más vil venganza contra el siempre sobrevalorado y asesinado año viejo.
Todo por la piel de cordera, por su pellejo perecedero rebajado y accesible al que ahora sí pueden mirar a los botones sin sentir vergüenza.
Han contenido su hambre atrasada durante inviernos para ahora servirse en bolsa de gélido plástico la preciada y alborotada presa.
Esta mañana la legión abarrotaba las entradas de los grandes centros comerciales, que como bocas de un dinosaurio iracundo, escupían el rumor multicolor de sus apasionados fieles sobre las alfombras empapadas de sudor y anhelo; un vaho de denso e incontinente deseo hacía que ninguno de ellos participase de cómo cada superlento copo de nueva nieve celestial iba tapizando el asfalto, la sublime e improvisada coreografía de paraguas de colores y las almas de los que aún perplejos asistían en un instante eterno a la verdadera llegada de la Navidad sobre la Tierra.

Una anécdota

Adolf Hitler se levanta de la cama.
Se pone el batín.
Se acerca.
Te mira.

Parece que hoy va a contarte una anécdota.