
La famosa aporía del ama de casa que lucha como Sísifo con su balleta porque siempre aparece una nueva mota de polvo se recrudece con la rabiosa luz de un día que lucha por entrar entre las contras de este palacio.
Cada rayo de luz elige su víctima más propicia. En este caso es un tapiz bordado a mano del siglo XVIII. Cerramos las contras. Respiran de nuevo los hilos de la víctima más callada del salón. Uno sólo conserva lo que teme perder.
Mi amigo Amador lleva años exponiendo una serie de fotografías que radiografían de una manera incontestable esa sobreprotección burguesa.
Durante su estancia en una casa londinense cuyo dueño era un extenuado italiano pudo fotografiar todos y cada uno de los muebles y objetos que había decidido precintar y envolver para siempre en un limbo burbujas y celofán:
http://ocio.elcorreogallego.es/ocio/arte/ecg/na-cidade-podes-chegar-percibir-moita-soidade/idEdicion-2010-03-07/idNoticia-522490/
El otro día estuve con él hablando del asunto, para mí lo más interesante de todo es la SOBREPROTECCIÓN como concepto y su manera de expresión, el envolvimiento en plástico. Hubo un momento en que tuve que confesarle que querría robarle su hallazgo...que porqué no envolvía TODO para fotografiarlo...,no nos quedemos en el mando de la tele...démosle una vuelta de tuerca...
-que tienes un tema lo suficientemente potente como para desarrollar durante mucho tiempo...
No lo vi por la labor,-aquello se quedó en esa serie, creo que me dijo.
Y yo sigo dándole vueltas, me fascina ir envolviéndolo todo mentalmente, la fachada del ayuntamiento, los autobuses, el tranvía, el puerto deportivo...LA TORRE DE HÉRCULES...preparando al mundo para la GRAN MUDANZA.