Yo ya había notado que mi madre no era como las demás.
Todas aquellas señoronas que iban a recoger a sus hijos al cole eran grandes, gordas,feas,mayores,señoras,gallinas inmensas con abrigos de bisón o de otros pelos que iban en sus grandes coches familiares a buscar a toda su prole, que iba subiendo como si de un tren en marcha se tratase.
A mi nunca me sucedía esto.Yo era yo y mi madre y los niños de abajo.Los niños de abajo siempre estaban eso, abajo.Y desde las ventanas de mi casa veía el colegio allí abajo, y a mis vecinos de abajo también los veía muy abajo.
Mientras tanto yo estaba con mi madre, que no era UNA DE ESAS MADRES de los niños de abajo, no de los del colegio ni de nadie.Nunca había visto una madre así.A veces la miraba y dudaba un poco de que fuera mi madre del todo.Le faltaban kilos y pescuezo y un bolso grande y además tenía que decir cosas de madre mayor y mi madre no era así...
Yo sabía que había algo raro pero esa persona que yo sabía que era mi madre pero no era UNA MADRE a veces tenía despistes de NO MADRE DE ESAS.
Un día fui a un cumple de un niño de los de abajo con muchos hermanos que iban todos juntos en un gran coche familiar.Yo era lo que siempre había querido.Muchos hermanos.
Y allí estaba yo sólo tratando de introducirme en el grupo de todos los que son hermanos y van a un cumple de uno que tiene muchos hermanos.
Como es natural, yo lo que quería, lo que anhelaba era ser como ellos, que eran NORMALES.
La cosa es que antes de llegar a la cafetería en la que las madres habían citado a todas las madres con todos los hijos, mi madre y yo fuimos de compras.
Yo elegí de regalo para mi amigo un libro normalito pero divertido: EL PEQUEÑO NICOLÁS y mi madre compró otro libro para ella.
Nos despedimos y yo me quedé tan contento con mi regalo y rodeado del bullicio de madres, mediasnoches y amigos.
El ritual de apertura de regalos llegó: uno a uno, Jorgito fue abriendo sus regalos...camisetas, balones, muñequitos...que maravilla, todo era normal y de niño, y molaba...por fin me sentía tranquilo, instalado en lo normal, en la certidumbre de que yo ERA COMO ELLOS,...LO HABÍA CONSEGUIDO...además,el libro del PEQUEÑO NICOLÁS...
seguro que le iba a gustar, yo sabía que era lo apropiado en estos casos, y no la loca de mi NO MADRE...
Jorgito coge mi regalo, lo observa, sabe que es un libro, mi mirada hacia él en silencio es de complacencia y seguridad, de apuesta segura, de confirmación y consentido peloteo...Jorgito rompe suavemente el papel por detrás...
comienzo a sudar...el color de la tapa no es el blanco del PEQUEÑO NICOLÁS...es oscuro, es horrible...silencio, expectación, nadie sabe nada,el tiempo se ralentiza...yo sudo mucho más, Jorjito lo abre del todo...le da la vuelta...y una mujer desnuda aparece en la portada...ninguno sabe lo que decir...es el libro de mi madre NO MADRE OTRA VEZ!!!!!Es LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER.
Balbuceo una explicación, siento la vergüenza de esa señora en pelotas sobre un libro que yo hubiera escondido en el infierno,no quiero decir que ese libro es de mi MADRE NO MADRE...ahí creo que empecé a darme cuenta de mi MADRE NO MADRE Y DE SU HIJO NO HIJO.