Siempre me la traen TIBIA.
El enfermero hace que me entiende pero se la trae FLOJA. Hace mal su trabajo y punto. Y como nadie se queja, él pone una sonrisita, deja la bandeja y sigue su itinerario de PLAYMOBIL con bata blanca. Y así todos los días.
Me ponen hasta arriba de PASTILLAS. Es lo único que saben hacer. Yo abro la boca y me lo trago TODO.
Creo que el cocinero es un GUARRO.
Desde hace dos semanas leo sus mensajes en la puñetera sopa.
Hoy me ha preguntado que qué planes tengo para semana santa-el muy CRETINO-.
Me voy a las Bahamas, no te jode!!!
El domingo me confesó que le encantaban mis turbantes.
Debe ser JOVENCITO. Parece un romántico enfermizo con ganas de aventura mórbida.
El caso es que no estaría mal. Sería una historia divertida. No tengo nada que PERDER.
Mi dignidad en el HOSPITAL ya está por los suelos después de aquella noche.
Estoy segura que fue la mezcla de pastillas.
Qué horror...cuando abrí los ojos y vi a todo el hospital mirándome fíjamente desde la puerta y yo allí en el suelo, desnuda y jadeando....que horror....SEÑOR....
Sin embargo de entre todas las miradas inquisitorias y avergonzadas había una que lo hacía con curiosidad, incluso diría que con deseo,...seguro que era EL...
He pensado en responderle manipulando la sopa y quitando las letras sobrantes, pero me parece pueril. Una vieja como yo jugando a estos JUEGUITOS...
Aunque si le gustan los turbantes no es sólo un muchachito SALIDORRO. Debe tener un gusto exquisito, porque tampoco es muy normal que aprecie mis turbantes, y que me lo diga....
Planificar otra ESCENITA como aquella para volver a verle me parece ridículo, aunque la verdad es que ya no tengo nada que perder....después de la primera...
Me gustaría hacerle una señal, sin que se notara mucho que me interesa...ya sabéis como es esto....yo soy muy ANTIGUA para estas cosas...
Transquijotadas
Hace 5 meses
